viernes, 11 de marzo de 2011

REENCARNACIÓN: La muerte es solo el principio.

Últimamente, nuestro equipo ha estado algo ocupado con investigaciones que han consumido todo nuestro tiempo, y no hemos podido cumplir con nuestro compromiso de presentaros nuevos artículos que despierten vuestras mentes ávidas de conocimiento.

El tema al que voy a introduciros, no es un dogma religioso ni tampoco una experiencia mística al alcance de unos pocos, es una ley natural que Einstein resumió muy bien cuando afirmó:

"La energía no se crea, siempre existe, y no se destruye, solamente se transforma por medio del pensamiento o voluntad de quien la maneja."

La reencarnación implica, a grandes rasgos, que en todo ser vivo existe una energía, que algunos llaman alma, espíritu o conciencia, que es inmortal y consciente. Esa energía es la verdadera esencia del ser humano y de todo ser vivo, y es uno con el todo y todo con el uno. La primera barrera que debe romperse, es el apego al "Yo" y al cuerpo físico que ahora habitas, porque tan sólo es una mínima parte de lo que en realidad eres, has sido y serás. Se que esto no es tarea fácil, y con ello no quiero decir que no se deba cuidar el cuerpo físico, sino todo lo contrario ya que sin él es imposible desarrollar la experiencia humana que nuestra energía vital necesita para continuar su desarrollo. La reencarnación supone, que tu energía vital, es decir, tu "Yo superior" lo que en realidad eres habita distintos cuerpos (no siempre humanos) y a través de ellos acumula experiencia, conocimiento, y emociones que te permiten avanzar en tu desarrollo espiritual o energético.

Una pregunta, que tal vez este rondando vuestra mente sea ¿Quien soy yo realmente? ¿Pierdo mi individualidad al reencarnarme? La respuesta es NO, ya que no eres materia (cuerpo físico) sino energía consciente (espíritu), el cuerpo es un mero canal, un vehículo, y a medida que nuestra energía vital (Nosotros) se desarrolla va ocupando cuerpos más evolucionados.

La reencarnación, se contempla en ciertas religiones como el Hinduismo o el Budismo, pero aunque os parezca mentira el Cristianismo también la contemplaba en la Biblia, hasta que llegó el "Corta y Pega" del Concilio de Trento, donde cuatro hombres ávidos de poder decidieron mutilar y manipular a su antojo las enseñanzas y conocimientos que amasaba la Biblia original, que no era el "libro de bolsillo" que nos muestran ahora. Aunque dejaron ciertos párrafos, ciertas frases,  que nos permiten vislumbrar el conocimiento que un día contuvo la Biblia y del que Hoy carece, así Jesús cuando fue a bautizarse por Juan Bautista, sus discípulos le preguntan sobre el Maestro Elías (el profeta), a lo que Jesús les reprocha su ceguera y señalando a las aguas donde se encontraba Juan dijo: " He ahí Elías". A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Por mis pesquisas realizadas, el proceso de reencarnación es el siguiente:

- El proceso comienza con la muerte del cuerpo físico. (La muerte es sólo el principio)

- Una vez producida, nuestro espíritu o cuerpo astral (que mantiene nuestra apariencia física, ya que de otro modo sería muy violento) comienza a separarse de la materia. Este proceso dura aproximadamente 72 horas, y no debe interrumpirse incinerando o inhumando el cadáver antes ya que ocasionaría perjuicios y sufrimiento al espíritu transitado. De hecho si os fijáis, es el tiempo que suele tardarse desde que el difunto muere, hasta que se prepara el funeral, y se produce el entierro o incineración.

- Producida la separación, dejamos la dimensión física y pasamos a la dimensión astral, nuestra nueva configuración no pertenece a esta dimensión y debe partir. Hay personas que se niegan a abandonar la dimensión física, bien por apego, por miedo, o por alguna motivación que les mantiene atados, estas personas pasan a denominarse comúnmente como "fantasmas". En éste transito o viaje somos asistidos por un Maestro, que no es nada más que un espíritu más desarrollado dada su antigüedad o conocimiento.

- A continuación nuestro nuevo amigo, nos ayudara a recordar todas nuestras vidas pasadas, y veremos todos los cuerpos que hemos habitado, no como algo extraño, sino conscientes de todas y cada una de las vidas que ya hemos experimentado. Así, puede que siendo hombre, estés viendo a una mujer paseando por un campo, siendo plenamente consciente de que ella que eras tú, o mas bien que ella eres tú.

- Tras tomar consciencia de tu verdadero Yo, realizaras un análisis de tu desarrollo de acuerdo con el programa que te planteaste antes de volver a nacer, viendo que has cumplido y que no. Se que puede parecer increíble, pero la vida que estas viviendo la has elegido tú, la familia en la que has nacido, tu posición social, la gente que te rodea, e incluso tu mujer e hijos, al igual que ellos te han elegido a ti. Aunque es cierto que una cosa es lo que te programes y otra cosa lo que cumplas, y por supuesto esta sujeto a modificación durante tu experiencia física, a través de tu voluntad manifestada mediante el pensamiento.

- Pasado este pequeño examen, pasarás a un periodo de acondicionamiento espiritual y descanso, podrás reencontrarte con tus seres queridos e intercambiar experiencias con ellos y otros espíritus, que estén en tu mismo plano.

- Y por último, programaras tu regreso al mundo físico, con tus metas y objetivos, y para ello elegirás de nuevo a tu familia, situación económica...

Según la mayoría de las escuelas de conocimiento, este proceso dura 144 años, es decir, si mueres a los 90 pasarás 54 años en el mundo astral, antes de volver a nacer.

Sin embargo, hay algo que para todos implica el mayor sin sentido y la más profunda de las tristezas, la muerte de un niño. Por lo que he podido investigar la muerte de un niño a temprana edad, responde aún programa truncado de su vida anterior, os lo explicaré con un ejemplo: tu programa contempla que vivirás 50 años en el plano físico, pero eres asesinado a los 45 por otra persona, situación que no habías previsto. Inmediatamente tras tu muerte, habiendo transcurrido las 72 horas, nacerás directamente para cumplir los 5 años que te quedaban y por tanto ese cuerpo morirá transcurrido el plazo.

Todos conocemos alguna historia, de un infante que tiene recuerdos incluso de su anterior muerte y así se lo relata a sus padres, narrándoles recuerdos anteriores e incluso identificando a su anterior familia. En ocasiones, se ha logrado el encuentro entre el niño y la que él dice que es su anterior madre, y pese a la cauta y comprensible incredulidad de ésta, el niño/a comparte recuerdos con ella, momentos que pasaron juntos, canciones que cantaban, motes cariñosos e incluso la propia muerte del menor, ante lo que la anterior madre responde con miedo y negación o con amor y aceptación.

Todos hemos tenido extraños sueños con personas que no conocemos, lugares que jamás hemos visitado, o incluso épocas temporales anteriores a nuestro nacimiento, puede que sean remanentes de nuestra experiencia infinita o simplemente sueños, vosotros debéis decidirlo.

No olvidéis, el negocio que envuelve la muerte ( farmacéuticas, funerarias, religiones, seguros...) y el temor que causa a las personas, el conocimiento que antes era compartido, es ahora censurado y limitado a ciertos grupos de poder que utilizan ese dinero y ese miedo, para controlar y manipular, apartándonos de nuestro programa. Como puedes controlar a un ser humano que no tiene miedo a morir, como harás que clave sus rodillas en el suelo y suplique por su vida, sin en vez de eso sonríe y abraza la muerte consciente de que ésta es sólo el principio.

Otrascorrienteshumanas.

1 comentario:

  1. Wow, me fascina lo que has escrito, ¿esta es la concepción budista sobre la reencarnación?.

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